“Desde siempre hemos sospechado que los sueños dicen algo que la vida consciente no termina de expresar. Las imágenes aparecen sin lógica aparente, los lugares cambian, los personajes se transforman. Y, sin embargo, cuando despertamos queda la sensación de que aquello tenía un sentido profundo, aunque todavía no sepamos nombrarlo”.
Álvaro Talarewitz
Este pequeño diario empieza y acaba con las palabras de Álvaro Talarewitz, comisario de la exposición individual de Celia Gallego: Más allá del Jardín. Todo lo que se se encuentra en medio es un viaje de textos e imágenes que nos recuerdan inevitablemente a ciertas narrativas contemporáneas donde lo fantástico funciona como metáfora del crecimiento personal.
“Desde siempre hemos sospechado que los sueños dicen algo que la vida consciente no termina de expresar. Las imágenes aparecen sin lógica aparente, los lugares cambian, los personajes se transforman. Y, sin embargo, cuando despertamos queda la sensación de que aquello tenía un sentido profundo, aunque todavía no sepamos nombrarlo”.
Álvaro Talarewitz
Este pequeño diario empieza y acaba con las palabras de Álvaro Talarewitz, comisario de la exposición individual de Celia Gallego: Más allá del Jardín. Todo lo que se se encuentra en medio es un viaje de textos e imágenes que nos recuerdan inevitablemente a ciertas narrativas contemporáneas donde lo fantástico funciona como metáfora del crecimiento personal.